entrada $10

Adoquín :: Aurora :: Balenario :: Borislava :: Nana :: Claveles del aire :: El puerto :: Flores de Abasto :: Hilachas de mí :: Trizas :: Zafiro azul ::
Volver el tiempo atrás, y detenerlo,
la noche que amé ya sin aliento.
Tus ojos descubriendo
la luz que hay en mis sueños,
promesas incumplidas
y amor, que ya no estás.
Y hoy no me importa nada
de tus mentiras vanas,
quiero olvidar tus besos,
tu sonrisa y tu voz.
Ya no me digas nada,
que tus mentiras nadan,
quiero olvidar tu cuerpo,
mi desdicha y mi dolor.
Miradas en silencio,
que tanto sufrimiento
me nubla mi recuerdo,
y mi alma no ama más.
Y hoy no me importa nada
de tus mentiras vanas,
quiero olvidar tus besos,
tu sonrisa y tu voz.
Ya no me digas nada,
que tus mentiras nadan,
quiero olvidar tu cuerpo,
mi desdicha y mi dolor.
Aurora suelta su trenza,
se refugia bajo el tilo.
Y su pelo renegrido
ondeando como el trigal,
le oculta la blanca piel
y la sonrisa que se le ha ido.
El perfume la adormece,
y el viento con sus soplidos
le reseca sin piedad
los ojos enrojecidos,
por envidiarle el color
que tienen de pasto frío.
Aurora y su paso muerto
ya no quieren regresar,
quisieran partir con él,
a horizontes más tranquilos,
donde la noche al caer
sea tibia cual olvido.
Peces que nadan en mis sueños,
olas que suenan a tu voz.
Viendo menguar una luna ajena,
entre nubes de olvido.
Visto mi abrigo de condenas,
duele alojarte en mi interior.
Lejos de la sal de tus ojos-marea,
canto a la noche astillada
de vidrios que hieren mis pies.
Cuando mi olfato te descubra,
cuando el viento traiga la sed,
me perderderé en la corriente
del lacio de tu pelo...
de hijos por nacer.
Y ya ni estaré,
me habré ahogado en tu olvido.
Mi pena se hará aliento
y estela al pasar.
¿Cuántas penas más
mi corazón tendrá,
triste al recordar tus ojos hoy?
No sé por qué quisiste que yo
no pueda ya olvidar tu amor.
Noches por las calles
vagaré por vos,
sólo para ver tu rostro voy.
Decí por qué quisiste que yo
no pueda ya olvidar tu amor.
¿Cuántas copas más
mi corazón tendrá
que vaciar, y así olvidar tu amor?
No sé por qué quisiste que yo
no pueda ya olvidar tu amor.
Duérmete en mí, que el día ya clarea.
Eso que temes ya no podrá entrar.
Cuando despiertes, te regalo mi pelo,
y mi fe, para que le des tu sabor.
Un día más, y mi alma que sonríe.
Tibieza en tus ojos que beso una vez más.
Cielo sin sol, las nubes que despiertan,
y un roce sutil que sé que sos vos.
Duerme, que tus palabras
se quedarán en mí.
Dejo reinar la calma...
quererte así
adorarte así.
Una sombra de manos
me cubrió los ojos.
Y mi boca ahogada prefirió esperar.
No grité tu nombre
por no morirme sola.
Hubo un hueco de silencio,
me dormí en tu piel.
Recordé así tu aliento,
tu piel de hojas nuevas.
Claveles del aire y glicinas
de octubre viejo.
Perdoné así mi llanto,
y olvidé palabras
que creía regaladas.
Al viento... y al tiempo que huye.
Al viento... y al tiempo que huye.
Hundiendo
mis pestañas en un sueño,
me engaño y creo
que me ahogo en tus ojos
de agüita dulce.
Tus cielos,
esas nubes de párpados
que cierran mi pecho.
Si el frío me deja,
te abrigaré.
Y te llevaré
navegando en el barco
de mi pelo oscuro
contra tu pelo.
Los huesos me sangran,
y es más fácil entrar
que salir de tu puerto.
En mi vientre,
un vacío que te espera.
Una cuna sin niño,
que se enfría al pensar
en tu ausencia.
Y te llevaré
navegando en el barco
de mi pelo oscuro
contra tu pelo.
Los huesos me sangran,
y es más fácil entrar
que salir de tu puerto.
Y caminando sola por el boulevard,
calles desiertas
y un farol tras la humedad.
Tu luz se aleja,
y me duele recordar
noches de besos y ansiedad.
La luna llena,
tu mirada al despertar,
como un avión que cruza el mar.
Ya no te encuentro en lo alto,
y no te puedo olvidar.
La sombra crece con la noche de ciudad,
flores de Abasto,
que me miran al pasar.
Nunca te dije
cómo extraño tu besar,
y en tus caricias trasnochar.
El vino altera
mis sentidos, y pensar
que ya la noche se nos va.
Ya no te encuentro en lo alto
y no te puedo olvidar.
De angustia me llené la boca,
y escupirla fue con desprecio.
Doliente, me besé el alma,
se cerró, marchita por el beso.
Arrepentida y arrugada.
Deshecha y bastante agrietada.
Descolorida, me dejé morir un poco.
Y mis ojos, cerrados, bien cerrados.
Porque te quise cerca,
y porque te quiero de lejos.
Te querré
hasta que mis huesos,
vuelvan solos a las piedras.
Se duerme el beso
y mi fe
cierra los ojos
sin querer.
Duelo en mi pecho,
sed y miel.
Nunca me viste,
no me ves.
Yo busco en vano
sólo un destello que me haga confiar
que era verdad.
Lo que ví en tus ojos ya no está.
Zafiro azul que tu alma deja mostrar,
roba mi paz.
Y tu canción que me llama.
Despierto entonces y te escucho cantar
luego de amar.
Hoy que estás tan lejos, y temblás,
los años pasan, pero vos no cambiás tu soledad.
No culpo tus labios,
detengo el tiempo y te veo llorar
sin tu disfraz.
Luz tras un cerrojo, y mirar.
Zafiro azul que tu alma deja mostrar,
quiero besar.
Y tu dolor es la llama,
verte en un barco que se hunde en el mar,
vos no nadás.
Hoy que veo tu juego sin piedad,
el sufrimiento no es parte de amar
y lastimás.
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